Querida Riho:
Ya pasó más de un año desde que te fuiste y bueno, quise decirte tantas cosas pero por alguna extraña razón no encontraba las palabras adecuadas, no como cuando recién te conocí, cuando era tan fácil criticarte y hasta hacer escarnio de tu lugar dentro de Morning Musume, pues me parecía extraño y hasta molesto que una niña desconocida haya logrado escalar tan rápido en el grupo, sin más mérito que el poco talento que pudieras tener. O al menos eso era lo que yo creía.
Pero a pesar de todo, el tiempo me dio una nueva lección. Así como me pasó con Koharu y con Sayumi, tuve que esperar hasta que te vayas para conocer tú verdadero valor. Como persona. Como artista. Y como idol. Y volví a caer en un error que ya había cometido anteriormente, pero que tercamente me empeñaba en cometer una y otra vez. El de criticar a alguien sin motivo alguno, sólo llevado por el resentimiento y la creencia de que tiene un lugar que no merece, como si tuviera alguna autoridad para descalificar su trabajo y su talento.
Desde que ingresaste me dediqué a la innoble tarea de criticarte en forma despiadada y tratar de minimizar tú trabajo, simplemente basado en tú edad e inexperiencia y porque pensé que méritos podrías tener para ser la center de mi grupo favorito. A pesar de lo que demostraste al principio, insistía en que eras un cero a la izquierda y que no merecías ser la center del grupo y caía en lo mismo sin detenerme a pensar un momento que no era el único que te criticaba.
Con el tiempo fuiste alcanzando el status de perfección, pero yo seguía ciego, ciego por mi terquedad, ciego por mi orgullo de no querer reconocer que ya eras una grande, que eras parte importante del Morning Musume que ya amaba en ese momento, era tanta mi arrogancia de no querer aceptar que de la pequeña y desconocida Sayashi que conocí hace cinco años no quedaba nada y eras más bien toda una grandiosa idol, una cantante completa y una excelente bailarina, pero me empeñaba en negar lo que era evidente para muchos fans del grupo, que tú talento hablaba por ti misma, que tu popularidad no eclipsaba tú humildad y que muchas veces te echabas al grupo al hombro para llevarlo a la excelencia.
Y cuando comenzaron los problemas con tu sobrepeso, yo fui uno de los primeros en la fila de insensibles que se burlaban de eso y fui un verdadero idiota sin ponerme a pensar por un momento en todo lo que estabas pasando. La tristeza que sentías tras la graduación de tú Maestra Sayumi. La enorme presión que tenías por ser la center del grupo. La agobiante carga que tenías sobre los hombros por ser la primera voz del grupo. Las ganas de tirar todo por la borda y de largarte a la primera oportunidad por el vendaval de críticas por los problemas con tu voz, las burlas por tu sobrepeso, mientras imbéciles como yo, en vez de apoyarte, sólo tenía tiempo para criticarte más.
Pero como mencioné antes, tal como me pasó con Koharu y Sayumi, a las que tanto critiqué he hice picadillo en innumerables ocasiones, me llegó el momento de pagar la factura por tantas críticas, por tantas burlas, por cada broma hiriente que te dediqué y como en las anteriores ocasiones el precio a pagar fueron muchas lágrimas el día que te graduaste. Verte llorar mientras cantabas Endless Sky fue demasiado duro de soportar y tus lágrimas las hice mías.
Ahora está demás decir que extraño tu risa, tu voz, tus caídas, tu picardía, pero sobre todo extraño a la Riho idol, a esa idol a la que no le dí la oportunidad de demostrarme que era una grandiosa idol, extraño a la Riho persona, esa persona a la que ofendí tantas veces, a la Riho artista, esa artista tantas veces infravalorada por mi y a la Riho ser humano, ese ser humano tan noble que a pesar de las críticas y burlas supo mantenerse en pie hasta que no pudo más.
Pedirte perdón quizás sea poco, pero sólo eso puedo hacer. Quizás nunca leas ésto, pero si algún día lo lees espero sepas perdonarme y ojalá que te esté yendo muy bien en todo lo que estás haciendo y que algún día regreses como la grande que eres y que les calles el hocico a tanto idiota que sólo sabía criticarte y demostrando una y otra vez que eres una grandiosa persona, una grandiosa artista y un grandioso ser humano, con esa nobleza que te caracteriza y esa humildad de la que siempre hiciste gala mientras estuviste en el grupo.
Te extraño y siempre te esperaré.
¡POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE MORNING MUSUME!!!





















